El dichoso flato tiene trucos para evitarlo y contrarrestarlo

El dichoso flato tiene trucos para evitarlo y contrarrestarlo

El flato, conocido popularmente como dar un punto, en la práctica de ejercicio físico es un dolor muy molesto pero sin gravedad ninguna que aún no se sabe con exactitud a qué se debe pero sí como intentar evitar que aparezca y en caso de que ya sea tarde, hay unas pequeñas claves para minimizar el dolor.

Realmente el dolor, que todo el mundo ha padecido en alguna ocasión, se produce en el músculo del diafragma, entre el abdomen y el pecho. Hay varias teorías acerca de porqué se produce, pero la más conocida, que son gases, es absolutamente falsa. La primera posibilidad dice que el riego sanguíneo disminuye en el diafragma para aumentar en el estómago y las piernas, por lo que al comer o beber algo antes de entrenar se acrecienta esta disminución de riego y produce el dolor.

Otra considera que la culpa es de los ligamentos que unen el estómago al diafragma y que realizan fuerza hacia abajo al correr, principalmente cuando hay oscilaciones, de ahí que se de principalmente en corredores y con mucha menor incidencia en ciclistas o nadadores, ya que sus movimientos son mucho menos bruscos.

Evitar el flato

Pero esta segunda opción también entra en relación con la comida y la bebida, ya que el estómago lleno pesa más y provoca que los ligamentos soporten más peso. La tercera posibilidad es que el estómago roce el peritoneo, una membrana extremadamente sensible, que se irrita por la fricción y provoca el dolor. Aunque lo más probable según los expertos es que sea multifactorial y que se pueda deber a diferentes motivos.

Prevenir y curar el flato

De lo que no cabe duda es de que duele y es muy molesto. Es un pinchazo agudo que se puede evitar, en la medida de lo posible con unas claves muy sencillas. Lo primero no correr después de la comida, dejar pasar entre dos y tres horas. Lo segundo es beber, pero a pequeños sorbos. Y lo tercero es no realizar oscilaciones demasiado amplias, es decir, correr con zancadas suaves, sobre todo cuando hay que hacerlo cuesta abajo, y finalmente, contra con una buena amortiguación, ya que las zapatillas adecuadas podrán evitar muchos dolores molestos.

Pese a estas recomendaciones, todo puede fallar y hacer aparidción el flato. Una vez que ‘nos ha dado el punto’ lo que se puede hace es tensar fuertemente la musculatura abdominal, para estabilizar las vísceras y evitar las oscilaciones; presionar con los dedos o la palma de la mano el lugar donde duele y flexionar un poco el tronco adelantando a la vez la pelvis, y en caso de que el dolor permanezca, decelerar, aligerando el ritmo para que de tiempo a recuperarse. Y no, es un dolor para el que todavía no han encontrado medicación, así que sólo queda armarse de paciencia y hacer lo posible porque no aparezca.