Sobre el dolor y los estiramientos

En plena carrera, en un maratón, nadando o sobre la bici. Los calambres no tienen compasión y no entienden de deportes. No está muy claro qué causa lo que se conoce popularmente como tirón o subir la bola, pero quienes lo han experimentado, casi seguro que el cien por cien de quienes hacen deporte con alguna asiduidad coinciden en que más que lo inoportuno, lo que peor se lleva es el intenso dolor que produce.

Calambres en el deporte

Los calambres pueden producirse por falta de potasio y magnesio, exceso de calor, deshidratación, fatiga muscular y pérdida de electrolitos, pero probablemente sea la perfecta conjunción de todos estos aspectos o la mayoría, los que producen tal dolor. Poco se puede hacer para prevenirlo, pero entre las recomendaciones de los especialistas en medicina deportiva están comer plátanos antes del ejercicio, ya que contienen potasio y magnesio, y siempre bebidas isotónicas ricas en sales minerales.

Además, si para una persona que no haga ejercicio se recomienda beber al menos un litro y medio de agua la día, en caso de quien sí practica bajar de dos litros de agua es asumir riesgos. Pero no sólo influye la hidratación interna ya que la exterior es fundamental, y por tanto la ropa ha de ser siempre transpirable, ya que en caso de que lleve plástico se sudará en exceso, pero la pérdida será sólo de agua que se recuperará en cuanto se beba.


Remedios naturales para los calambres

Hay remedios naturales más o menos conocidos como comerse un plátano hora y media antes de salir a entrenar, o una tónica unas horas antes, gracias a la quinina que contiene y le da el sabor amargo, que es analgésica en pequeñas dosis. Menos usual pero igualmente útil es tomar agua caliente con un chorrito de vinagre y una cucharada de miel.

Una vez que el dolor ha aparecido, debido a que el músculo se contrae y se queda así, es necesario parar y estirar muy bien el músculo para que se relaje, presionar durante 15 segundos y con toda la fuerza de los dedos el lugar, tomar alguna bebida isotónica, y bajar el ritmo del entrenamiento una vez recuperado para que no vuelva. Una ver terminada la sesión, un buen masaje con aceite de árnica o una sesión de electroestimulación casera harán el resto. Pero ojo, porque si no se atiende alas recomendaciones antes descritas, los calambres pueden convertirse en una rutina, así que más vale estar preparado y ser disciplinado con la prevención.

Ejercicios de estiramiento, mejor después del deporte

Calentar antes de hacer ejercicio es una rutina asentada en la sociedad. Desde pequeños se inculca como un hábito previo al deporte, pero hoy esta práctica es una controversia. La investigación llevada a cabo por la Universidad de Nevada Las Vegas ha concluido que estirar los músculos antes del entrenamiento puede afectar negativamente el desarrollo físico del deportista. La investigación, publicada en el Journal of Stegth and Conditioning Research, señala que los estiramientos solo son beneficiosos si se llevan a cabo de modo regular y después de haber realizado el esfuerzo físico.

El estudio canadiense liderado por el doctor Ian Shrier, analiza 23 artículos en los que valora los resultados del estiramiento en deportistas a través de ‘test’ de fuerza muscular, salto de altura y velocidad. La conclusión que se deriva es que el rendimiento y la calidad del deporte se reducen considerablemente y el cuerpo se resiente. En cambio la realización de este hábito con frecuencia y tras acabar el ejercicio o en otro momento distinto, incluso en algún descanso, evita daños en el músculo. Solamente una práctica usual de dicha actividad tiene un efecto preventivo para escapar de dolores y lesiones. Los expertos recomiendan limitar la duración de la flexión en la mayoría de los deportes y suprimirla en aquellos que requieran la máxima potencia, así como hacer los ejercicios acordes al deporte a realizar.

Lo que hay que tener en cuenta en todo estiramiento efectivo y seguro es no forzar demasiado para prevenir rotura de fibras, tendones o ligamentos, así como la relajación posterior, factor clave para que los músculos olviden la tensión a la que fueron sometidos y asimilen correctamente el ejercicio. Además de favorecer la circulación, estimular el desarrollo físico y aumentar la resistencia, el estiramiento posterior y regular evita sufrir dolores que con el paso del tiempo pueden pasar factura.