Vídeos de running

El running es un deporte al alcance de casi todos. De hecho es una de los primeros deportes con el que comenzamos a ejercitarnos cuando deseamos ponernos en forma. Pero incluso este deporte nos deja imágenes espectaculares. Y es que no todos se conforman con correr por terrenos sencillos.

Gracias a las cámaras de nueva generación nos llegan imágenes y vídeos espectaculares, y desde el punto de vista de los propios deportistas. Cada día son más populares las cámaras como las GoPro.

Ahora volvemos al tema de los vídeos de running. Algunos de los vídeos grabados son de carreras normales, que así podemos verlo como si nosotros somos los protagonistas. Un ejemplo es este, donde apreciamos en primera persona la experiencia de correr el maratón de Londres

Este otro nos muestra un resumen de lo que se vive al correr el maratón de New York:

Y por supuesto no podía dejar pasar la oportunidad para incluir un par de vídeos de los más espectaculares. Una actividad que no sé si calificar de deporte, porque más bien es un estilo de vida. Me estoy refiriendo al Parkour. ¿No sabes lo que es el parkour? Pues mejor, así te gustará más todavía:

Reconozco que este tipo de actividades están lejos de mi alcance. El deporte es un estilo de vida, y lógicamente hay diferentes niveles de implicación. Yo no me considero un gran deportista. Sí que me gusta mantener la forma, pero reconozco que no entreno todas las horas que me gustaría.

El running es una de las actividades que más se han puesto de moda. Es algo sano, que nos lleva a dar un paso más, siempre y cuando entrenemos a un ritmo razonable y apropiado para nuestro estado de forma.

Correr de más suele acarrear una serie de problemas que pueden afectar seriamente a la salud. Las señales son habitualmente una exagerada pérdida de peso en un corto período de tiempo. En estos casos se pierde agua – que se recupera al beber- o masa muscular en vez de grasa. Las infecciones o resfriados son otra señal de aviso. Aunque hacer deporte ayuda a fortalecer las defensas, el sobreesfuerzo tiene el efecto contrario, haciendo que el sistema inmunitario se debilite. Dormir de más o padecer insomnio son otras de las consecuencias de entrenar más de lo recomendado.

El sobreesfuerzo hace que la frecuencia cardiaca en estado de reposo se incremente en cinco pulsaciones por minuto, sin contar que provoca que la recuperación de la frecuencia cardiaca en reposo después de realizar un sobreesfuerzo sea más lenta de lo habitual. De igual forma, el sobreentrenamiento hace que las pulsaciones se incrementen en veinte por minuto al ponerse de pie, con respecto a la postura de sentado.

Sentirse muy cansado o fatigado es otro de los síntomas de un sobreentrenamiento, que suele afectar a otros aspectos de la vida diaria, como la falta de apetito sexual, y en el caso de las mujeres, trastornos en la menstruación. Los trastornos alimenticios son otras de las consecuencias; aunque se está gastando más energía, se consume músculo y no grasas, de ahí la falta de hambre. Esto también puede estar provocado por una bajo consumo de proteínas, lo que no implica hacer uso de suplementos proteínicos para remediarlo.

Como en cualquier actividad, debemos ser razonables e ir incrementando el ritmo de forma razonable.